La Red Nacional de Monitoreo de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) en su informe 44, indicó que las poblaciones de chicharrita comenzaron a retraerse, salvo en zonas endémicas.
Según el relevamiento, mientras las regiones NOA, NEA y Centro-Norte siguieron concentrando las mayores abundancias de chicharritas, el Centro-Sur y el Litoral presentaron una situación de relativa estabilidad y menores niveles poblacionales
La Red pide continuar con el monitoreo activo durante el período otoño-invernal, para comprender la dinámica poblacional estacional del vector, particularmente en relación con las heladas, y así poder detectar cambios en su distribución espacial y anticipar escenarios de riesgo para las próximas campañas agrícolas.
SITUACIÓN POR REGIÓN
En la zona endémica del NOA, las poblaciones de Dalbulus maidis continúan siendo altas mientras que en la otra zona endémica, el NEA, las poblaciones de la plaga se mantuvieron en los altos niveles de abundancia del relevamiento anterior.
En el Litoral, un tercio de las trampas se ubicó sobre maíz, el 90% registró presencia de chicharritas. En la región Centro-Norte, se evidencia una alta presión del vector, que apareció en el 97% del total; sin embargo, la proporción de localidades con la máxima abundancia disminuyó del 81% del relevamiento anterior, al 64% en el actual.
Finalmente, en el Centro-Sur, siguió predominando la ausencia del vector (47% de las localidades) y los bajos niveles de abundancia (sólo en el 6% se registró la categoría máxima, contra el 13% del registro anterior).







