Las zonas endémicas llegan a la campaña 2026/27 con una carga de chicharritas bastante superior a la del año pasado, indicó la red la Red Nacional de Monitoreo y dijo que será crítico monitorear y evaluar estrategias de control.
Según el 47º informe de la Red de Monitoreo de Dalbulus maidis, tomados del 17 al 31 de julio de 2026, muestran que en las zonas endémicas del NOA y el NEA el impacto del frío y la amplitud térmica no produjo hasta ahora una modulación de las poblaciones como el año pasado.
Así, la chicharrita sigue teniendo presencia en más del 98% de las localidades monitoreadas en esas regiones y un 60% registra los niveles de abundancia más altos (más de 100 adultos por trampa).
Lo técnicos de la Red informan que la presencia de plantas voluntarias de maíz en lotes ya cosechados actúa como un puente verde que favorece la supervivencia y permanencia del Dalbulus maidis, contribuyendo a la continuidad del patosistema entre campañas.







