YPF reportó que la utilidad neta del tercer trimestre de 2026 resultó con una ganancia de US$ 1.196 millones, lo que significa una reversión frente a la pérdida de US$ 198 millones registrada en el mismo trimestre del año anterior. En tanto, en comparación con el trimestre anterior, cayó 0,7%.
El EBITDA ajustado alcanzó US$ 2.503 millones, expandiéndose 84,4% en base anual y cayendo 10,7% ante el trimestre anterior, impulsado principalmente por mayores precios, reducción en costos de extracción ante la menor exposición a activos convencionales, junto con producción shale creciente y mayor procesamiento en refinerías.
La producción total de hidrocarburos continuó con una tendencia positiva promediando 532,0 Kboe/d, aumentando 1,7% interanual, aunque disminuyó 2,3% trimestral, impulsada por una sólida expansión interanual del 9% en la producción de crudo.
La producción de shale oil continuó generando una impresionante tasa de crecimiento del 31,8% interanual (llegando a 224,1 kbbl/d), mientras que la producción de shale gas aumentó un 3,3% en base anual, ambos en vías de cumplir los objetivos para el año.
La demanda local de productos refinados se mantuvo sólida, operando sin importaciones significativas de combustibles y alcanzando un nivel de utilización de refinerías del 101,8%.



