El final de la campaña triguera en la región núcleo se encuentra demorado por la falta de piso y el barro tras acumularse un avance del 92% del área prevista, según la Guía Estratégica del Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario (GEA-BCR).
El informe detalló que restan implantarse unas 100.000 ha debido a las bajas temperaturas y la elevada humedad ambiental. «La ausencia de precipitaciones, típicamente estacional, y la atmósfera invernal se mantendrán, por lo menos, durante la primera década de julio», explicó el consultor Alfredo Elorriaga al evaluar el escenario climático adverso.
Los técnicos reportaron complicaciones para conseguir ciclos cortos en el sur de Santa Fe y el norte bonaerense, donde la intención de siembra zonal se sostiene en 1,6 millones de ha.
«Los valores mínimos incluso podrían intensificarse en la antesala del fin de semana hasta ubicarse varios grados por debajo del cero», alertó el especialista en el reporte de la red GEA.
Frente a este panorama, los productores evalúan volcar los lotes remanentes hacia el maíz o diversificar los planteos invernales mediante la incorporación de cultivos alternativos como la arveja, la camelina y la carinata.







