El mercado automotor argentino ha iniciado un ciclo de normalización que redefine las reglas de juego para terminales y consumidores. Según el último reporte de BBVA Research, la combinación de una mayor estabilidad macroeconómica y el regreso del financiamiento ha disparado las ventas, aunque pone bajo la lupa la competitividad de la industria nacional frente a la apertura importadora.
El informe destaca que el sector atraviesa un cambio de paradigma. Tras años de escasez de unidades y distorsiones de precios, el acceso al vehículo 0km ha retornado a niveles más razonables para el bolsillo promedio.
1. Accesibilidad: De 94 a 25 salarios
La recuperación del poder adquisitivo en términos de bienes durables es el dato más contundente del informe:
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Mejora Drástica: Mientras que en 2023 se necesitaban 94 salarios promedio para comprar un auto nuevo, en 2025 esa cifra cayó a 25 salarios.
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Financiamiento: Los préstamos prendarios se han reactivado con fuerza, alcanzando ya una participación cercana al 1% del PBI.
2. Ventas vs. Producción: La brecha importadora
A pesar del boom de patentamientos, la industria nacional no logra capitalizar todo el crecimiento de la demanda:
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Importados: Los patentamientos de vehículos de origen extranjero saltaron un 94% anual.
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Nacionales: Las unidades de fabricación local crecieron apenas un 20%.
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Perfil Industrial: La producción doméstica se ha especializado casi exclusivamente en utilitarios y pick-ups (70% del total fabricado), con un fuerte perfil exportador hacia Brasil, dejando el segmento de automóviles de pasajeros mayoritariamente a las importaciones.
3. Desafíos y Proyecciones 2026
BBVA Research advierte que la fabricación local fue uno de los pocos sectores con aporte negativo al crecimiento general, a diferencia del dinamismo visto en minería o finanzas.
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Proyección de Ventas: Se estima un mercado de entre 450.000 y 500.000 unidades para este año.
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Nuevas Tecnologías: Los vehículos híbridos y eléctricos ya representan el 4,4% de las ventas totales, marcando el inicio de la transición energética en el parque automotor.
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Divisas: El principal desafío será sostener este nivel de actividad sin presionar las reservas del BCRA, dado que el sector demanda una gran cantidad de dólares para el pago de autopartes e insumos importados.



