Según datos relevados del 1 al 17 de agosto de 2026 el clima finalmente combatió a la chicharrita, generando que un fuerte descenso en todas las zonas agroecológicas. En el Centro-Sur y el Litoral la retracción dejó niveles de poblaciones muy bajos, similares a los de esta altura del año pasado.
Sin embargo, el 48º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, indica que las regiones endémicas NOA y NEA y la región Centro-Norte todavía tienen niveles de abundancia significativos y están considerablemente por encima de un año atrás.
Bajo este escenario los técnicos, enfatizan que es fundamental sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticosparticularmente ante el inicio de las siembras tempranas de maíz.
A su vez, advierten que la presencia de maíces voluntarios (guachos) constituye un componente epidemiológico relevante, al funcionar como un “puente verde” que puede favorecer la supervivencia del Dalbulus maidis y contribuir a la continuidad del patosistema entre campañas.







