La privatización de Belgrano Cargas fue anunciada oficialmente por el Ministerio de Economía mediante una licitación pública nacional e internacional para concesionar 7.594 kilómetros de vías por un plazo de 50 años bajo un régimen de acceso abierto.
El plan contempla las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza en 16 provincias para atraer inversiones privadas mediante el RIGI y recuperar la red ferroviaria.
El Gobierno fundamentó la medida señalando que desde 1970 la producción del campo se multiplicó por seis mientras la carga ferroviaria disminuyó. El esquema prevé obras obligatorias en los primeros cinco años y un fideicomiso para financiar el sistema.
Esta medida se complementa con la búsqueda de desarrollo de inversiones y con el plan para sumar inversiones e infraestructura. Asimismo, el volumen proyectado apoyará la expansión en la cosecha de maíz y reforzará las previsiones sobre la economía argentina.







