En el marco de la segunda jornada del 12° Latam Economic Forum, el presidente de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, anunció un ambicioso paquete de inversiones en el sector energético e industrial que promete transformar la matriz de generación de divisas del país.
El empresario ratificó la visión optimista planteada previamente por el ministro de Economía, Luis Caputo, y detalló planes que contemplan el desembolso de miles de millones de dólares, proyectando que para el año 2030 el superávit comercial energético alcanzará los US$24.000 millones.
«Estamos yendo a un superávit de 8.000 millones de dólares y, si proyectamos toda esta combinatoria de producción adicional, tendríamos que llegar al 2030 con un superávit comercial energético de 24.000 millones de dólares, que es prácticamente un poco menos que el balance del campo. Estaríamos generando en Vaca Muerta otro sector similar al del agro en cuanto a su capacidad de generar dólares de exportación», destacó Mindlin.
Entre los principales anuncios, el ejecutivo reveló que Pampa Energía se encuentra en la etapa final de análisis para construir una planta de producción de urea en Bahía Blanca, una inversión estimada en 2.500 millones de dólares que demandó dos años de estudios y cuya decisión de ejecución se tomará en los próximos meses.
Mindlin calificó de llamativo que, teniendo reservas de gas para un siglo, Argentina continúe importando urea de destinos remotos como Ucrania, Qatar o Rusia, y señaló que este proyecto no solo sustituirá importaciones clave para el agro, sino que permitirá exportar el excedente a Brasil.
Asimismo, repasó los avances del megaproyecto de Transportadora de Gas del Sur (TGS) para la extracción de líquidos, una megaobra que abarca tres provincias desde Neuquén hasta Bahía Blanca y que cuenta con la adhesión de ocho empresas productoras locales.
El empresario vinculó estos desarrollos con el éxito del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), valorando los más de US$104.000 millones en propuestas presentadas ante las autoridades.
Finalmente, concluyó afirmando que el ingreso masivo de divisas por petróleo y gas licuado empujará las exportaciones globales del país cómodamente hacia la franja de los US$130.000 o 140.000 millones, solucionando de manera estructural la escasez de reservas que históricamente funcionó como el talón de Aquiles de la economía argentina.



