Las proyecciones de los analistas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) esperan una inflación minorista de 2% tanto para junio como para julio de este año.
Inflación y variables financieras claves en el REM
De acuerdo con el documento oficial publicado por la entidad monetaria, la proyección de junio representa una baja de 0,1 punto porcentual respecto al relevamiento previo. Para el segundo semestre, el REM prevé un sendero de desinflación con tasas mensuales de 1,8% en agosto y septiembre, pasando a 1,7% en octubre y noviembre, para concluir diciembre en 1,8%. Así, el año cerraría con un acumulado del 30%.
En cuanto al plano cambiario, los analistas del BCRA estiman un tipo de cambio nominal promedio de $1.482 por dólar para julio y proyectan que llegará a $1.673 en diciembre de este año. Por su parte, la tasa de interés de los bancos privados (TAMAR) se ubicaría en 22,50% TNA para el mes en curso.
Actividad económica, empleo y frente fiscal
El informe técnico releva un escenario de reactivación moderada para el Producto Interno Bruto (PIB), con una estimación de crecimiento desestacionalizado del 0,6% para el segundo trimestre y una aceleración del 0,9% para el tercer y cuarto trimestre. De esta forma, la proyección total de incremento real para todo el año se consolidó en un 3,0% interanual.
Por el lado del mercado laboral, la tasa de desocupación estimada para el segundo trimestre se ubicó en 7,7% de la población económicamente activa, previendo una reducción hacia el 7,5% para el cierre del año. Finalmente, los participantes del REM proyectaron un superávit comercial anual de US$ 23.600 millones —con exportaciones por US$ 100.000 millones— y estimaron el superávit fiscal primario del Sector Público Nacional en $15,7 billones.
Esta consolidación en las metas de precios e interés acompaña la estrategia de mediano plazo que el Gobierno delineó recientemente al presentar las proyecciones del último programa financiero nacional. Asimismo, la mayor estabilidad en las variables del sector externo se acopla al alivio financiero obtenido tras la refinanciación de las operaciones REPO con la banca internacional.



