Tras el rebote previo, la importación de urea entró en pausa. Más allá de las ventanas que abren las relaciones de precios, el gatillo de compra sigue siendo la logística de siembra, y en un año climático tan irregular esa referencia estacional se perdió.
De acuerdo con Ingeniería en Fertilizantes, tampoco operan los incentivos que en otras campañas adelantaban compras como la imposibilidad de dolarizar pesos, tasas por debajo de la inflación, la brecha cambiaria y una oferta restringida por controles a la importación, dado que con un tipo de cambio estable, el productor compra justo a tiempo.
El precio de la urea se mantuvo estable por segunda semana en US$595-605/t FCA, levemente por debajo de la paridad de reposición. MAP y DAP cedieron -US$5/t en promedio (-0,5%), a US$965-995/t FCA, por ajuste de la referencia CFR.
En fosfatados, hay una parálisis casi total, con tratativas fallidas con Marruecos para la segunda quincena de noviembre. El DAP/MAP se mantuvo nominal en US$855-870/t CFR, +US $20/t sobre Brasil.







