La mejora en la oferta forrajera en Neuquén, Río Negro y parte de Santa Cruz contrasta con el estado crítico del ganado ovino en Chubut y la alerta por baja condición corporal ante el invierno, de acuerdo con radar ganadero de la Patagonia realizado por el
INTA. La producción forrajera crece en la Patagonia.
El índice de vegetación NDVI registró un incremento sustancial en el centro de Neuquén, Río Negro y el norte de Chubut, superando los promedios históricos del período 2001-2025.
Según el reporte del grupo de Pastizales Naturales del INTA, este fenómeno responde a anomalías positivas de precipitación, aunque el organismo advirtió que «en el mes de marzo, aumenta significativamente el área que registra valores de producción mayores al promedio histórico en gran parte de la región.
Sin embargo, la bonanza hídrica es desigual, ya que el este de Santa Cruz presenta déficits, mientras se esperan temperaturas elevadas para abril en todo el territorio patagónico.
Pese a la recuperación del pastizal, la situación sanitaria de los animales es preocupante, especialmente en el departamento Cushamen, donde la hacienda ovina reporta un estado «muy malo».







