Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la producción total de soja en la zona núcleo se mantiene en 16.100.000 toneladas, una cifra lejana a las 17.200.000 toneladas estimadas hace un mes y a las 18.000.000 que se proyectaban al inicio de la siembra.
El impacto climático, caracterizado por una persistente sequía y olas de calor extremas durante enero, afectó principalmente al centro-sur de Santa Fe y al noreste bonaerense.
La segunda estimación de soja para la región núcleo confirmó un fuerte recorte en las proyecciones productivas, con una caída de 1.100.000 toneladas respecto a las previsiones de febrero.
Además de las inclemencias hídricas, se sumaron 100.000 hectáreas perdidas por tormentas de granizo y viento en el corredor de Armstrong e Inriville, elevando la superficie total perdida a 64.000 hectáreas.
El ciclo sojero 2025/26 quedaría 2.300.000 toneladas por debajo del volumen obtenido el año pasado y también por debajo del promedio histórico.
En cuanto al estado de los cultivos, la soja de primera ya se encuentra en las etapas finales de su ciclo, con un 45% del área entrando en madurez y un rinde promedio proyectado de 41 quintales por hectárea.
Por su parte, la soja de segunda presenta un panorama dispar y todavía depende de las lluvias que puedan registrarse durante la segunda quincena de marzo para definir su rinde.
Con un rinde medio regional de 36,5 quintales por hectárea, la campaña 2025/26 se encamina a cerrar por debajo de la media histórica de 17.400.000 toneladas.







