La Junta Directiva del Banco de la República de Colombia resolvió mantener la tasa de interés de política monetaria en 9,25%, en una decisión dividida de cuatro votos contra tres.
Mientras la mayoría optó por la estabilidad, tres directores propusieron recortes de entre 25 y 50 puntos básicos, reflejando la existencia de posturas divergentes dentro del organismo.
Inflación y expectativas
La postura cautelosa se explica porque, si bien la inflación total descendió a 5,3% interanual en noviembre, las expectativas de precios a dos años registraron incrementos recientes, un factor que genera preocupación en la autoridad monetaria.
Actividad económica y demanda
Otro elemento clave fue el dinamismo de la actividad económica. El PIB del tercer trimestre creció 3,4% interanual, superando el 3,0% previsto por el equipo técnico del banco central.
El crecimiento estuvo impulsado por un consumo total que avanzó 5,6%, fortaleciendo la demanda interna.
Cuenta corriente y riesgos macro
El mayor nivel de actividad y consumo contribuyó a que el déficit de cuenta corriente se ampliara hasta 2,4% del PIB, lo que llevó a la Junta a advertir sobre la necesidad de una vigilancia estricta de la liquidez del sistema.
Escenario fiscal
En el plano fiscal, la no aprobación de la Ley de Financiamiento obliga al Gobierno colombiano a buscar medidas alternativas para equilibrar el presupuesto 2026, agregando incertidumbre al panorama macroeconómico.



