El sudoeste de la provincia de Buenos Aires atraviesa un escenario crítico. Según el último informe de la BCP, las precipitaciones de enero promediaron apenas 34 mm, un valor significativamente inferior a la media histórica de 64 mm. Este déficit, sumado a temperaturas máximas de 38 °C, ha desplazado la sequía hacia el este de la región, comprometiendo el potencial de los cultivos de gruesa.
Estado de los cultivos: Soja y Maíz en jaque
La falta de humedad ha generado un panorama dispar en los lotes, con impactos que varían según la fecha de siembra y la resistencia del cultivo:
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Soja de segunda: Es la más castigada, con reportes de fallas en la implantación por falta de agua superficial.
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Maíz y Soja de primera: Muestran detenciones en su crecimiento y síntomas de estrés térmico severo.
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Girasol: Es la excepción, sosteniendo un muy buen desarrollo en su etapa reproductiva gracias a su mayor rusticidad ante la escasez hídrica.
Perspectivas para febrero: El alivio no llega
Los modelos meteorológicos para el segundo mes del año no ofrecen soluciones inmediatas para los productores:
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Precipitaciones proyectadas: Se esperan acumulados de entre 30 y 40 mm.
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Déficit frente a la media: Estas cifras están lejos de los 68 mm que promedia históricamente febrero en la región.
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Riesgo productivo: De cumplirse este pronóstico, el agotamiento de las reservas de agua en el suelo podría ser irreversible para los cultivos que definen rendimiento en este periodo.



