El Presupuesto 2026 en el Senado enfrenta una jornada decisiva para el Gobierno nacional, que busca aprobar su primer proyecto presupuestario en la Cámara Alta con un respaldo superior a los 40 votos en general.
Si bien el oficialismo cuenta con los números necesarios para habilitar el debate —apoyado por cuatro de los cinco integrantes del bloque Convicción General y sectores dialoguistas—, la atención está puesta en la votación en particular, donde podrían surgir modificaciones que obliguen a devolver la iniciativa a la Cámara de Diputados.
La estrategia del Gobierno apunta a evitar cambios en el articulado que demanden una segunda revisión legislativa entre el lunes y martes de la próxima semana. En este escenario, el principal foco de conflicto se concentra en el artículo 30, incluido en el Capítulo II del proyecto.
Dicho artículo propone derogar disposiciones clave, entre ellas el artículo 9 de la Ley 26.206 de Educación Nacional, además de normas vinculadas al financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología y al Fondo Nacional de la Defensa.
Senadores de la Unión Cívica Radical, como Maximiliano Abad y Flavio Fama, ya expresaron reparos a estos puntos, lo que introduce incertidumbre sobre la aprobación del texto sin modificaciones. De prosperar estas objeciones, el Presupuesto 2026 podría regresar a Diputados, demorando su sanción definitiva y complejizando el cierre legislativo del año.



