Tras un breve alivio térmico registrado entre el 8 y el 10 de enero, el Instituto de Clima y Agua del INTA advirtió que la región Chaco-Pampeana volvió a niveles críticos de calor y humedad.
Los pronósticos indican un recrudecimiento del calor extremo hacia el final de la semana, lo que incrementa los riesgos productivos, especialmente en los sistemas ganaderos. Ante este escenario, los técnicos recomiendan un seguimiento permanente del Índice de Temperatura y Humedad (ITH).
Valores superiores a 72 en producción lechera y 76 en sistemas de carne comprometen de manera significativa la eficiencia del rodeo, afectando consumo, ganancia de peso y desempeño reproductivo.
Según las previsiones, durante las horas de mayor radiación solar los animales ingresarán en estado de emergencia térmica y no lograrán una recuperación adecuada durante la noche, debido a la persistencia de temperaturas elevadas.
El INTA alertó que, ante la posibilidad de una ola de calor —definida como tres días consecutivos con índices de riesgo elevados—, resulta urgente aplicar medidas preventivas para evitar caídas en la producción y en los índices reproductivos.







