La industria porcina argentina cerró un 2025 sin precedentes, marcando hitos que consolidan su rol estratégico en la economía nacional. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el sector alcanzó picos máximos en faena, producción y consumo interno, respaldado por una creciente competitividad exportadora que ya alcanza a 54 mercados internacionales.
Producción y Faena: Cifras récord
El crecimiento del sector fue sostenido durante todo el ejercicio, logrando indicadores que superan ampliamente los registros de 2024:
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Faena total: 8.517.433 cabezas (incremento del 2,5%).
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Producción de carne: 812.272 toneladas (suba del 3,4%).
Consumo interno: El cerdo gana terreno en la mesa
Uno de los datos más disruptivos del balance anual es el consumo por habitante, que alcanzó los 18,9 kg/hab/año. Este salto del 8,7% respecto al año previo se debe a dos factores principales:
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Relación Costo-Beneficio: Los cortes porcinos se mantuvieron como una alternativa económica frente a la carne bovina.
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Versatilidad: La inserción de nuevos cortes en el menú diario de los hogares argentinos.
Desempeño Exportador
El frente internacional también aportó saldo positivo, consolidando divisas para el país en un contexto de apertura de mercados:
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Ingresos totales: US$ 15.354.761 (crecimiento del 3% en dólares).
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Destinos: 54 mercados operativos para carne y subproductos.
La solidez de la demanda interna, sumada a la efectividad de las medidas gubernamentales de fomento, ratifica la competitividad de la cadena de valor porcina como un motor de crecimiento sostenible para 2026.







