A pesar de la mejora en los resultados financieros impulsada por la revalorización de los bonos, la morosidad bancaria en Argentina continúa en aumento, según un informe de BTG Pactual, que también señala un avance sostenido de las fintech en el volumen de transacciones frente a la banca tradicional.
Durante octubre de 2025, el sistema bancario argentino registró ganancias por $354.000 millones, lo que permitió compensar casi en su totalidad las pérdidas acumuladas en agosto y septiembre. La recuperación estuvo liderada por los bancos de capital extranjero, que alcanzaron un retorno sobre el patrimonio (ROE) real del 9%, manteniendo una estrategia de riesgo más conservadora que las entidades locales.
Sin embargo, el informe subraya que el sistema enfrenta una limitación estructural clave: el bajo nivel de apalancamiento. El capital de nivel 1 (Tier 1) representa el 28,6% de los activos totales, una proporción elevada que restringe la rentabilidad potencial, aunque al mismo tiempo ofrece una base sólida para una eventual expansión del crédito en 2026.
BTG advierte que, para que la economía argentina logre el crecimiento proyectado del 4,1% en 2026, será indispensable una recuperación significativa del crédito. “Para normalizar el sistema financiero a niveles similares a los de 2017, la banca argentina debería incrementar su base de depósitos en unos US$ 9.000 millones o recurrir a la emisión de bonos bancarios, que actualmente representan apenas el 3% del total de los depósitos”, concluye el informe.
En paralelo, el crecimiento de las plataformas fintech continúa presionando a la banca tradicional, especialmente en segmentos de pagos y transacciones, en un contexto donde la calidad crediticia sigue siendo uno de los principales focos de atención para el sistema financiero.



