La escalada del conflicto en Medio Oriente profundizó la restricción de oferta, desordenó la logística y disparó una remarcación global de los precios de fertilizantes, afectando a la Argentina por su gran dependencia de los insumos importados.
De acuerdo con el informe de Ingeniería en Fertilizantes, el mercado pasó de discutir valores a discutir disponibilidad. El sistema siguió operando, pero con menos toneladas efectivas, mayor riesgo logístico y costos de reposición inciertos.
«Este cambio se refleja en nitrogenados y fosfatados: en Argentina aparecen indicaciones de UREA en US$780-800 CFR y DAP/MAP en US$850-880 CFR, con ofertas que escalan a US$900 CFR o más», dijeron.
Desde lo agronómico, el escenario es muy favorable para la siembra fina. Sin embargo, las relaciones insumoproducto siguen en niveles históricamente altos, afectando el incentivo a la compra anticipada.
«El productor tiene humedad en el perfil, pero posterga decisiones a la espera de mejoras en granos o bajas en insumos, algo poco probable en el contexto actual», dijeron.







