La disparidad fenológica del maíz en Argentina se acentúa en la actual campaña, especialmente en la región núcleo, según el último Informe Agrometeorológico del INTA, en un momento clave para la definición de los rendimientos.
En las provincias de Buenos Aires y La Pampa, el cultivo se encuentra mayormente en pleno crecimiento vegetativo, beneficiándose de las reservas de humedad disponibles en el perfil del suelo, lo que permite consolidar el desarrollo estructural de las plantas.
En contraste, en el resto del área agrícola nacional, los lotes sembrados de forma temprana ya ingresaron en las etapas reproductivas de floración y llenado de granos, mientras que los planteos tardíos transitan estadios iniciales que van desde la emergencia hasta el crecimiento vegetativo.
Desde el punto de vista operativo, el INTA reporta que las tareas de siembra continúan avanzando a lo largo de la frontera agrícola, acompañadas por condiciones hídricas variables según región.
Los técnicos advierten que la evolución del maíz en floración será determinante para los rindes finales, especialmente en un contexto donde el estrés calórico adquiere un rol central. Un manejo adecuado de esta variable será clave para evitar mermas en la polinización y asegurar el potencial productivo del cultivo.







