La inflación anual de un dígito en Argentina demorará más tiempo de lo previsto, según advirtió Juan Luis Bour, director de la consultora FIEL, quien subrayó que la convergencia inflacionaria estable depende de la consolidación de reformas estructurales y de un marco político previsible.
Bour señaló que la experiencia histórica argentina demuestra que reducir la inflación de manera sostenida lleva varios años cuando se parte de desequilibrios macroeconómicos profundos. En ese contexto, consideró que las expectativas de una rápida convergencia hacia una inflación anual inferior al 10% resultan optimistas.
Entre los factores que retrasan ese objetivo, el economista mencionó el ajuste gradual de tarifas públicas, la necesidad de recomponer reservas internacionales y la recuperación de los salarios formales, proceso que acompañará la reactivación económica proyectada para 2026.
“Ir de un escenario de desorden generalizado a uno ordenado y estable puede llevar mucho tiempo si, además, en el medio existe riesgo de reversiones”, afirmó Bour en la publicación mensual de FIEL.
De cara al período 2026/2027, el director de la consultora destacó como activos clave el equilibrio presupuestario y el fin de la emisión monetaria sin respaldo en la demanda de dinero. No obstante, advirtió que el éxito del programa económico no depende únicamente del Gobierno, sino de la capacidad de construir consensos mayoritarios que conviertan las reformas en una política de Estado.



