La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) publicó el balance anual de importaciones de fertilizantes correspondiente al ciclo 2025, revelando una fuerte recuperación en la compra de insumos clave para el agro. El incremento del 28% refleja una apuesta del sector productivo por recomponer los niveles de nutrición de los suelos tras campañas marcadas por la incertidumbre climática y económica.
El volumen total de importaciones alcanzó las 4,1 millones de toneladas (Mt), superando ampliamente las 3,2 Mt registradas en 2024. Este salto productivo estuvo liderado por los compuestos nitrogenados y fosfatados, que juntos representan el 98% de las compras externas del sector.
Composición de las importaciones por nutriente
La estructura de compras muestra una clara prioridad por la urea y los fosfatos para las campañas de trigo, maíz y soja:
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Nitrogenados (Urea): Fueron los más demandados con 2,10 Mt (52% del total). Este segmento creció un 24% interanual, impulsado por la necesidad de maximizar rindes en gramíneas.
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Fosfatados (MAP y DAP): Sumaron 1,87 Mt (46% del total). Fue el rubro de mayor crecimiento relativo con un salto del 33% frente a 2024.
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Potásicos: Registraron un volumen marginal de 85.000 toneladas (2% del total), con una leve caída del 1% respecto al año anterior.
Tendencia y perspectivas
El fuerte crecimiento en los fosfatados (33%) sugiere que los productores buscaron fortalecer la base de nutrientes del suelo (fertilización de base), mientras que el avance de los nitrogenados (24%) confirma una mayor inversión en tecnología de procesos durante el ciclo de cultivo.
Esta dinámica de importación fue fundamental para sostener los volúmenes de cosecha reportados en 2025, permitiendo al país aprovechar las ventanas de exportación con granos de mejor calidad proteica.







