La Secretaría de Finanzas informó que en la primera licitación de deuda de 2026 el Tesoro logró un rollover del 98%, al adjudicar $9,37 billones en valor efectivo frente a vencimientos estimados en $9,6 billones, en una señal de fuerte acompañamiento del mercado.
La operación registró 4.613 ofertas por un total de $10,06 billones, reflejando una elevada participación de inversores. Del total adjudicado, $9,18 billones correspondieron a instrumentos en moneda local, mientras que $185.500 millones se colocaron en títulos dollar linked, equivalentes a US$ 128 millones, utilizando un tipo de cambio de referencia de $1.463,32 por dólar.
Para asegurar el financiamiento, el Tesoro debió convalidar mayores rendimientos, especialmente en el tramo corto de las tasas fijas. Las LECAPS y BONCAPS concentraron los retornos más elevados dentro de este segmento, reflejando la cautela de los inversores ante el contexto macroeconómico.
Detalle de la licitación
Entre los instrumentos a tasa fija, la letra S27F6 con vencimiento en febrero de 2026 adjudicó $2,85 billones con una TIREA del 49,16%. La S29Y6 de mayo de 2026 captó $2,96 billones al 40,19%, mientras que la S30N6 de noviembre de 2026 sumó $0,26 billones al 34,57%. El nuevo bono capitalizable T30J7, con vencimiento en junio de 2027, obtuvo $0,38 billones a una TIREA del 35,75%.
Los instrumentos ajustados por CER mantuvieron una demanda firme como cobertura frente a la inflación. La letra X29Y6 de mayo de 2026 cortó con una TIREA de 6,92% más CER, mientras que el bono TZX28 de junio de 2028 lo hizo al 8,32% más CER.
En el segmento de tasa variable, la letra TAMAR (M31G6) registró una adjudicación de $1,45 billones con una TIREA del 44,50%, evidenciando un fuerte interés por instrumentos atados a la evolución de tasas. En tanto, en el tramo dollar linked, se adjudicaron US$ 128 millones en la letra D27F6 al 9,23%, mientras que la posición con vencimiento en marzo (D31M6) fue declarada desierta.
El resultado de esta licitación funciona como un termómetro de confianza del mercado en el programa financiero oficial, al tiempo que marca el costo que el Tesoro debe afrontar para renovar vencimientos en el inicio de 2026.



