La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) ha emitido una alerta urgente ante una nueva disposición de la Comisión Europea. El bloque continental avanza en una normativa que clasifica a la soja como un cultivo de «alto riesgo» de ILUC (Cambio Indirecto del Uso del Suelo), lo que cerraría permanentemente las puertas al biodiésel de soja argentino en territorio europeo.
¿Qué es el ILUC y por qué afecta a la soja?
El concepto de ILUC se refiere al desplazamiento de la producción agrícola hacia tierras con alta reserva de carbono (como bosques o selvas) debido a la demanda de biocombustibles.
La Comisión Europea ha equiparado a la soja con el aceite de palma bajo este criterio, una decisión que CIARA califica de «injustificada». Según la entidad, la superficie destinada a la soja en Argentina se ha mantenido estable durante más de una década, lo que invalida el argumento del avance sobre ecosistemas nativos.
Impacto económico: El fin del único destino relevante
De concretarse la medida, el impacto sería devastador para la industria nacional, ya que la Unión Europea es actualmente el único mercado de volumen para el biocombustible local.
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Pérdida de mercados: Cese total de importaciones de biodiésel y aceite de soja para energía.
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Competencia desleal: Gustavo Idígora, presidente de CIARA-CEC, denunció que no es un debate científico sino una «decisión política» para eliminar a competidores de Argentina, Brasil y Estados Unidos.
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Defensa estratégica: Argentina trabaja en conjunto con Cancillería y el Ministerio de Economía para frenar la normativa.
Acciones legales y comerciales
Ante esta amenaza, CIARA y el Gobierno nacional analizan diferentes vías de reclamo:
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Denuncia en el Acuerdo Mercosur-UE: La medida podría ser considerada una barrera para-arancelaria que viola el espíritu del reciente acuerdo.
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Defensa técnica: Presentación de datos satelitales que demuestran la nula expansión de la frontera agrícola sojera en los últimos años.







