La justicia de Estados Unidos anuló la sentencia de US$ 16.100 millones contra la República Argentina por la expropiación de YPF en 2012.
El tribunal federal de apelaciones determinó que la jueza de primera instancia, Loretta Preska, interpretó de forma errónea la normativa local al fallar a favor de los antiguos accionistas representados por el fondo Burford Capital.
Tras conocerse la noticia, las acciones de la entidad financiadora de litigios sufrieron un desplome inmediato en los mercados internacionales, mientras que el riesgo soberano argentino mostró señales de alivio ante la eliminación de este pasivo contingente masivo.
«El Estatuto de YPF es un contrato bilateral y no plurilateral; además, la Ley de Expropiación está por encima de los estatutos de la empresa», explicó el especialista Sebastián Maril sobre los pilares del fallo.



