El sector de la construcción en Argentina muestra señales de enfriamiento. Según los datos del Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) publicados hoy, la actividad registró una leve contracción en febrero, marcada por una fuerte heterogeneidad en el consumo de materiales y una desaceleración respecto al arranque del año.
Pese a la caída interanual del 0,7% en el segundo mes del año, el sector logra mantenerse en terreno positivo en el balance anual: el acumulado del primer bimestre de 2026 cerró con un crecimiento marginal del 0,3% en comparación con el mismo periodo de 2025.
1. Desaceleración mensual y desestacionalizada
La comparación contra el mes de enero enciende una señal de alerta para las empresas del rubro:
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Variación mensual: La medición desestacionalizada arrojó una baja del 1,3% respecto a enero.
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Contexto: Esta cifra refleja una pérdida de dinamismo tras un inicio de año que había mostrado mayor tracción, posiblemente afectada por la rigidez de los costos financieros.
2. El termómetro de los insumos: Una brecha marcada
El informe de febrero revela que no todos los segmentos de la construcción atraviesan el mismo presente. Se observa una división clara entre los materiales destinados a la obra gruesa y los de terminación:
Los que crecen (Obra estructural y mantenimiento):
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Hormigón elaborado: +17,0%
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Pinturas para la construcción: +14,0%
Los que caen (Terminaciones y básicos):
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Pisos y revestimientos cerámicos: -25,0%
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Mosaicos: -21,5%
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Yeso: -18,9%
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Cemento portland: -5,3% (Dato clave por su volumen y peso en la actividad general).



