La Auditoría General de la Nación (AGN) auditará la licitación de la Hidrovía tras la decisión del organismo de investigar el proceso de concesión de la Vía Navegable Troncal. A pesar de haberse adjudicado el contrato, el trámite estuvo envuelto en polémicas que motivaron la intervención del control público.
La fiscalización sobre cómo la AGN auditará la licitación de la Hidrovía busca garantizar la transparencia en una arteria clave para la logística y el comercio exterior del país.
La concesión quedó a cargo de la firma Vía Navegable Argentina (VNA), integrada por la empresa belga Jan De Nul y la compañía argentina Servimagnus. El proceso se resolvió luego de que la competidora Deme NV obtuviera 42,14 puntos en la evaluación técnica frente a los 66,20 puntos de la adjudicataria.
El contrato establece la explotación de la vía navegable por los próximos 25 años y contempla una reducción del 13,5% en los costos logísticos.



