El Gobierno argentino, a través de la Autoridad Nacional de Competencia (ANC), aprobó a Metrotel como compradora de los activos que Telecom Argentina debe desprenderse tras la adquisición de Telefónica. Con esta autorización, ambas empresas iniciarán la negociación para fijar el precio de venta del paquete de desinversión.
El desprendimiento responde a las condiciones impuestas por el regulador para evitar la concentración en el mercado de telecomunicaciones tras la operación valorada en US$ 1.245 millones. Los activos comprenden 6 millones de clientes móviles, 130 MHz de espectro y la red para 211.400 abonados en 28 localidades.



