Las ventas minoristas pyme registraron una contracción interanual del 3,8% a valores constantes durante julio. Según el informe de la CAME, la actividad retrocedió 2,1% frente a junio acumulando una baja del 2,7% en los primeros siete meses del año.
La entidad atribuyó la caída al agotamiento de la liquidez del aguinaldo y al impacto de los aumentos en las tarifas invernales de servicios. Pese al contexto, el 42,4% de los comerciantes pyme proyecta una mejora de las ventas en los próximos meses.
Este escenario comercial refleja la cautela en el consumo interno reportada en la inflación proyectada por el REM y la cautela reflejada por el BCRA en las intervenciones cambiarias.



