El gobierno de Estados Unidos oficializó la aplicación de un arancel adicional del 10% para productos provenientes de Argentina bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. La medida fue anunciada por la Oficina del Representante Comercial (USTR) y alcanzará a un listado específico de materias primas y manufacturas de nicho que aún no está especificado.
En el comunicado emitido por el organismo estadounidense, el representante comercial Jamieson Greer justificó la decisión explicando que «el presidente Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzado de las cadenas de suministro globales».
Asimismo, la USTR precisó en el documento que «el 10% es la tasa adecuada de los aranceles de la Sección 301 para economías investigadas».
A pesar del nuevo gravamen, las exportaciones clave como alimentos, energía, acero y automóviles mantendrán las más de 1.600 exenciones contempladas originalmente. Adicionalmente, se incorporaron 93 nuevos productos exentos como animales vivos y piedras preciosas para no afectar el abastecimiento en el mercado norteamericano.
LOS PRODUCTOS ALCANZADOS
Mamíferos vivos y aves ornamentales.
Productos de origen animal destinados a la industria farmacéutica (bilis, glándulas y otros
derivados).
Flores frescas cortadas, como anturios, alstroemerias, gipsófilas, lirios y otras especies.
Cáscaras de semillas de psyllium.
Algas marinas para usos no alimentarios.
Extractos vegetales, entre ellos aloe, centella, coco y pimienta de Tasmania.
Bambú y ratán para cestería y trabajos de trenzado.
Aceite de jojoba y aceite de argán.
Microorganismos muertos para uso industrial.
Aceites esenciales de cítricos.
Madera tropical y sus manufacturas, incluyendo madera aserrada, molduras, pisos, revestimientos,
paneles laminados, tableros contrachapados (plywood) y chapas.
Corcho natural, corcho aglomerado y sus manufacturas, como tapones, aislantes, revestimientos y
placas.
Productos de ratán, como canastos, bolsos, equipaje, esterillas y artículos de cestería.
Hilados y tejidos de seda.
Perlas naturales.
Diamantes en bruto y trabajados.
Piedras preciosas y semipreciosas, incluidos rubíes, zafiros y esmeraldas.
Granallas de hierro y acero.
Residuos y chatarra de galio, germanio, indio, niobio y vanadio.



