La calificadora de riesgo Moody’s Ratings elevó la nota de Argentina de Caa1 a B3, cambiando también su perspectiva de estable para positiva.
Con esta decisión, ya son tres las calificadoras junto con Fitch Ratings y S&P Global Ratings, que elevaron en 2026 la nota de la deuda argentina.
La mejora se da por la percepción de la agencia de que el riesgo de impago de Argentina ha disminuido sustancialmente a medida que la estabilización macroeconómica avanza.
Explican que los superávits fiscales sostenidos, la disminución de la inflación y la continua liberalización económica fortalecen la credibilidad de las políticas y reducen la volatilidad macroeconómica.
También destaca la mejora en la posición externa de Argentina por un mejor desempeño de las exportaciones y el aumento de la inversión extranjera directa en los sectores energético y minero, junto con un mejor acceso al financiamiento externo.
Aún así, Moody’s aclara que persisten los riesgos políticos de cara a las elecciones generales de 2027. Con todo, consideran que «el abanico de posibles resultados de las políticas se ha reducido en comparación con ciclos anteriores, lo que aumenta la probabilidad de continuidad de las políticas y de ganancias sostenidas en liquidez externa y capacidad de pago de la deuda».



