La cosecha de maíz en Argentina avanzó al 70% del área comercial, pero el avance es lento debido a la alta humedad y los efectos del spiroplasma transmitido por la chicharrita en las regiones del norte, según la Guía Estratégica del Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
«Los maíces sembrados entre fines de diciembre y principios de enero están saliendo con rindes de 20 a 60 qq/ha y las expectativas eran más altas», informaron los productores en Chaco.
El maíz tardío del resto del país compensará el daño en el norte argentino y sostendrá la proyección nacional en 68.000.000 de toneladas.
«Se asocia el bajo rinde a cuadros vecinos de maíces tempranos», explicaron técnicos de Santiago del Estero tras registrar mermas extremas de hasta 15,0 qq/ha.
Ante la agresividad de la plaga, los establecimientos agropecuarios planean reducir drásticamente el área maicera en la próxima campaña.







