La inflación de abril hubiera llegado a 3% mensual si el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) hubiese implementado el cambio de metodología previsto. De acuerdo con un análisis técnico difundido por la consultora económica Equilibra, la aplicación de los ponderadores actualizados de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18 arroja un avance de precios superior al 2,6% registrado de manera oficial.
Este desfasaje metodológico expone cómo los cambios estructurales en los hábitos de consumo de la población alteran la medición del costo de vida en la economía real. Con este indicador alternativo, la variación acumulada durante el primer cuatrimestre del año se habría posicionado en un 13,0%, evidenciando una mayor rigidez en la dinámica de precios subyacente de los principales centros urbanos del país.
Las causas detrás de la divergencia estadística
El núcleo del informe elaborado por Equilibra radica en la modificación del peso relativo que tienen ciertos rubros críticos dentro del presupuesto de las familias argentinas. La canasta vigente —basada en mediciones de consumo de hace dos décadas— subestima el impacto de los gastos modernos en servicios y movilidad.
El factor combustibles y servicios regulados
La razón fundamental por la cual la inflación de abril hubiera llegado a 3% con el nuevo esquema técnico se explica por los siguientes componentes de la estructura de consumo:
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Mayor peso de Combustibles: La ENGHo 2017/18 otorga una ponderación significativamente más alta al gasto en naftas y transporte general en comparación con la metodología del IPC actual. Debido a que el rubro Transporte lideró las subas de abril con un 4,4% ante el descongelamiento de las tarifas energéticas, su mayor relevancia en la canasta nueva empuja el índice general hacia arriba.
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Servicios Tecnológicos: Los gastos en conectividad, telefonía e internet (Comunicación aumentó 4,1% en el mes) también exhiben una participación superior en el nuevo diseño muestral.
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Alimentos: Por el contrario, la comida pierde peso relativo en los hogares de ingresos medios y altos en la nueva encuesta. Al ser Alimentos y bebidas el rubro que menos creció en abril (1,5%), la fórmula vieja del INDEC terminó amortiguando el impacto del indicador oficial de manera artificial.
Proyecciones para mayo: El piso del 2% y el efecto Hot Sale
A pesar de advertir que la inflación de abril hubiera llegado a 3% bajo el nuevo paradigma de medición, los analistas de Equilibra coinciden en que la tendencia de mediano plazo sigue mostrando señales de desaceleración nominal.
Para el mes de mayo, la consultora prevé que el Índice de Precios al Consumidor reanude su sendero descendente. Los factores que traccionarán esta moderación incluyen una menor cantidad de aumentos programados en los surtidores de combustibles y el impacto estadístico de las rebajas comerciales generadas durante las jornadas de comercio electrónico del Hot Sale.
Sin embargo, desde la perspectiva macroeconómica de la firma, el indicador general todavía encontrará serias dificultades para perforar el piso del 2% mensual. La inercia en las tarifas de los servicios públicos regulados —como la electricidad y el gas natural— y la necesidad de recomponer márgenes en las cadenas de distribución mayorista operan como un ancla que impide una convergencia inmediata hacia la inflación cero que promueve el Palacio de Hacienda.



