Ingeniería en Fertilizantes (IF) señala que es un momento complejo para Argentina dado que los altos costos de importación y la resistencia de los compradores locales, tendrán un impacto directo en las futuras siembras.
En fosfatados, los costos de importación subieron entre US$190 y US$200 por tonelada desde principios de año. Actualmente, los precios ubican al DAP entre US$870 y US$890/t CFR, y al MAP entre US$880 y US$910/t CFR.
Así, se reportaron algunas compras puntuales en niveles ligeramente más bajos (DAP a US$860/t CFR y MAP a US$890/t CFR), pero el volumen es muy reducido, explicaron.
Respecto a la urea, las evaluaciones generales ubicaron a la urea CFR Argentina en un rango más firme de US$870 a US$900/t CFR, reflejando los niveles teóricamente negociables en el mercado. Mientras que las ofertas para nuevos cargamentos (fresh shipments) se han disparado muy por encima de los US$900/t CFR.
En contraste, los importadores muestran poco interés ante los altos valores internacionales, y se espera que se enfoquen en adquirir producto de fabricación nacional y en utilizar el inventario local ya existente.
CAMBIOS EN LA ESTRATEGIA
Los productores argentinos están comprando menos, las ventas minoristas cayeron respecto al año anterior y los retrasos en las compras advierten sobre posibles cuellos de botella logísticos a futuro.
De cara a la estrategia de cultivos para 2026/27, Ingeniería en Fertilizantes, explica que ante la crisis de los fertilizantes, los analistas anticipan un cambio importante en la agricultura argentina para la próxima temporada.
«Se espera que los productores prioricen la siembra de soja, reduciendo significativamente la superficie destinada al maíz y al trigo (cultivos que exigen una mayor inversión en nutrientes)», agregaron.
Julieta Marino – julieta.marino@cma.com.ar (Safras News Latam)







