La Asociación Brasileña de la Industria del Trigo (Abitrigo) alerta sobre el rápido agravamiento de las condiciones económicas que afectan los costos del sector de molienda de trigo como consecuencia del conflicto en Irán sobre la economía brasileña. El aumento del petróleo, del diésel y de los fletes, además de la valorización del trigo y el encarecimiento de insumos, envases y seguros, presiona al sector y amplía el riesgo de traslado a los precios de la harina.
El escenario se agrava con factores internos, como la aplicación de PIS/Cofins sobre el trigo importado y la reducción de beneficios fiscales, lo que eleva la carga tributaria y limita la capacidad de la industria para absorber costos.
Aun así, los molinos han venido adoptando medidas para mitigar impactos, como el ajuste de inventarios, la diversificación de orígenes y proveedores, la revisión logística y el uso de herramientas de gestión de riesgos. La entidad también mantiene diálogo con el gobierno para preservar la competitividad y el abastecimiento.
«Nuestro compromiso es garantizar la estabilidad del suministro de harina de trigo, un producto esencial en la mesa de los brasileños, incluso en un entorno de fuerte inestabilidad global», afirma el presidente ejecutivo de Abitrigo, Rubens Barbosa.







