El presidente de la la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA) Daniel Urcía, sostuvo que la caída en la faena, encarecimiento de costos y baja en la rentabilidad afectan a los frigoríficos argentinos.
El análisis de la faena de enero demuestra una baja del 11%, confirmando el inicio de un ciclo de retención.
En tanto, el precio de la hacienda, continuó la suba y por eso el kilo en gancho del novillo de exportación es el más caro de la región Mercosur.
Urcía sostiene que las subas en las cotizaciones de la hacienda genera stress financiero y económico en las industrias cárnicas y en el comercio minorista. La rentabilidad es entre baja y nula.
«En el caso del sector frigorífico, desde hace años el cuero perdió valor de recupero y, en algunos establecimientos alejados de los centros de consumo, implica gastos significativos para su desnaturalización. A su vez, los ingresos que se obtienen por la comercialización de hueso, sebo y menudencia no compensan el costo de faena», sostuvo.







