Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la anomalía térmica en el Pacífico Ecuatorial se sitúa actualmente en -0,61, mostrando una clara tendencia hacia la neutralidad. Este cambio descarta que el enfriamiento del océano condicione las precipitaciones durante febrero de 2026, cumpliéndose la proyección de un evento corto y débil que no logró establecer un régimen de sequía severa en el país.
«Es muy difícil que el enfriamiento del Pacífico se vuelva a intensificar y que condicione las lluvias en lo que resta del verano», afirmó el consultor Alfredo Elorriaga.
Aunque la volatilidad en los pronósticos de corto plazo se mantiene alta, el desplazamiento de los centros de alta presión ha permitido el ingreso de humedad desde el Atlántico, generando lluvias significativas en el norte y la región central.
El alivio pluvial previsto para el fin de semana en la región pampeana refuerza el optimismo de los productores tras una última semana de enero marcada por la ausencia de agua en la zona núcleo.







