La campaña de soja 2025/26 ha completado su etapa de siembra a nivel nacional. Sin embargo, el alivio por finalizar las labores se ve empañado por un escenario climático adverso: el 40% de la soja de primera ya se encuentra definiendo sus rendimientos con limitantes hídricas severas en el corazón productivo del país.
Zonas críticas y estado del cultivo
El déficit de lluvias afecta de manera desigual, pero golpea con fuerza a regiones clave para el volumen final de la cosecha:
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Centro-este de Entre Ríos y Sur de Córdoba: Son las áreas más comprometidas para la soja de primera.
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Soja de segunda: El 16% de los lotes ya transita etapas reproductivas bajo condiciones de sequía, lo que pone en riesgo la viabilidad de los cuadros.
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Fenología: Gran parte de la oleaginosa atraviesa su período crítico, donde cualquier falta de agua se traduce directamente en una caída de quintales por hectárea.
Expectativa por lluvias inmediatas
El mercado y los productores dependen ahora exclusivamente de la continuidad de las precipitaciones en el corto plazo. La falta de reservas en el perfil del suelo obliga a que las lluvias deban ocurrir en las próximas semanas para:
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Frenar el deterioro de la soja de primera.
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Asegurar la supervivencia de la soja de segunda en etapas de floración.
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Mantener las proyecciones de cosecha nacional, que podrían ajustarse a la baja en el próximo informe mensual.



